sábado, 21 de marzo de 2015

Nota Editorial en La Republica sobre Formación y Negociación

Transcribimos una nota editorial publicada en el diario La Republica de Montevideo en el mes de enero de 2015, sobre políticas de formación profesional y negociación colectiva.

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Formación y trabajo, asignatura pendiente

 Hugo Barretto Ghione
Catedratico de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social (U.R.)

Cuentan que uno de los primeros patrones de  Walt Whitman, un señor de apellido Benton, editor de un diario de Long Island donde trabajaba el poeta, se vio obligado a despedirle por sus reiteradas ausencias al empleo. La mujer de Benton le intentó consolar diciendo que “¡Ya nos hemos librado de ese haragán!”. “Sí - respondió el patrón – era un haragán, pero, Dios mío, ¡ que magnífico haragán!
La anécdota, mas que hablar de la indolencia de Whitman respecto de la materialidad de las cosas, es oportuna para señalar la unilateralidad de ciertos juicios cuando se trata de valorar los desempeños, las competencias y las calificaciones de las personas. El irregular empleado del periódico que se resistía a la rutina era, a su vez,  y fundamentalmente, un excepcional escritor, pero seguramente Benton estaba mas preocupado por la cantidad que por la calidad del trabajo.

Ocurre que el sistema taylor fordista no reconoce las variopintas posibilidades del quehacer humano. Ha sido funcional al industrialismo a traves de la estandarización de los procesos de trabajo y la producción en masa, pero paralelamente provocó un empobrecimiento de los saberes de los trabajadores y una mecanización de las tareas de tal magnitud, que permitió que la escena de la cadena de montaje del clasico  filme Tiempos Modernos de Chaplin terminara constituyendose en una critica implacable e imperecedera.

Las formas de trabajar han variado en los ultimos años, y las empresas y los paises hoy deben competir en mercados abiertos; en este escenario, la formación de los trabajadores es factor  fundamental para cumplir objetivos económicos y sociales.

Es que  la formación profesional tiene significaciones multiples: es obvio que  incide en la “empleabilidad”, ya que determina  tanto el acceso a un empleo (es sabido que ciertas profesiones tienen “cero desempleo”) como la estabilidad en el mismo, y esto  porque las capacidades y las competencias actualizadas  permiten al trabajador  adaptarse a los nuevos desafíos que se presenten en la relación de trabajo.

La formación es  tambien un componente básico de la categoría laboral, y en consecuencia las tareas y funciones a desarrollar por el trabajador en la empresa se encuentran determinadas por el nivel y el reconocimiento que dicha formación tenga.
 
Cuando los Consejos de Salarios fijan salarios minimos por categoria profesional, la referida categoria está fuertemente delimitada por la calificacion y las competencias requeridas al puesto o función, que son requisitos indispensables para posibilitar el desempeño requerido.

De esta manera, se completa un circulo no siempre advertido en las negociaciones colectivas o en las políticas de empleo: formación-categoria profesional-condiciones de trabajo (incluye el salario).

La negociacion colectiva de las categorias profesionales en los Consejos de Salarios, y consiguientemente la fijación del salario minimo tienen como telon de fondo no siempre percibido a la formación profesional, que es la cualidad que determina el contenido mismo de la categoria.

Por todo ello la negociación colectiva no debería tener a la formación profesional como un contenido eventual, sino que en los tiempos por venir la formación debe ser un punto central al que deben converger los interese y las propuestas de sindicatos y empresarios y las politicas de apoyo y promoción desde el Estado.

Si no se valora la formación y las competencias del trabajador, corremos el riesgo de seguir la ruta de Mr. Benton, que despidió a un empleado por perezoso sin advertir que se trataba de un creador extraordinario del que su diario pudo servirse para deleite de sus lectores.

Estudiantes y Trabajadores preocupados por la situación de la Carrera de Relaciones Laborales

La actual conducción de la Facultad de Derecho ha sido bastante errática en lo referido a la gestión de la carrera de Relaciones Laborales, en tanto no ha tenido en cuenta las recomendaciones de la Comisión de la Carrera, órgano de cogobierno, para la aprobación de la grilla de cursos para 2015. Esta decisión ha promovido un inicio de clases pleno de incertidumbres para estudiantes y docentes. La designación de la  nueva coordinación de la carrera tampoco cumplió con los procedimientos de la respectiva Ordenanza universitaria.

Los estudiantes de la carrera se han movilizado y comparecieron en un numero cercano a los 200 en la última sesión del Consejo Directivo Central de la Universidad, presentando la nota que seguidamente se transcribe, en la cual se denuncian otros hechos recientes. El PIT CNT (Plenario Intersindical de Trabajadores - Convención Nacional de Trabajadores) también ha hecho notar su preocupación mediante una nota que también se agrega a esta comunicación.

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Montevideo 10 de marzo 2015.  
Sres. integrantes del Consejo Directivo Central de la Universidad de la República, Sr. Rector de la Universidad de la República. Dr. Roberto Markarian, Presente 

Quienes suscriben, integrantes del Centro Estudiantes de Derecho (CED) y el Centro de Estudiantes de Relaciones Internacionales (CERRII), miembros de la FEUU, se presentan ante ustedes a los efectos de manifestar nuestra profunda preocupación por la situación vigente en la Facultad de Derecho desde la asunción de las nuevas autoridades. 
Desde entonces, se ha instalado un clima de hostilidad y virulencia hacia los sectores y referentes académicos que no apoyaron la elección del actual Decano, se ha dinamitado el diálogo y se han adoptado múltiples medidas de gestión que comprometen seriamente la viabilidad de dos importantes Licenciaturas de la Facultad.  
A continuación ponemos de manifiesto algunas situaciones que ejemplifican el escenario descripto, solicitando a vuestro cuerpo el uso de las atribuciones previstas en la Ley Orgánica evitando la escalada del conflicto que se advierte. 

1) Renuncia del Coordinador de la Carrera de Relaciones Internacionales, Dr. Gustavo Arce:  
Que fuera presentada en diciembre del año pasado, y entre cuyos motivos se encuentra la “falta de respaldo y garantías brindadas por el actual decanato” que expresó severas críticas al Coordinador a través de la prensa nacional sin haber mantenido una reunión con el docente mencionado.  Cabe destacar que el Dr. Arce es referente de la lista docente que no apoyo la elección del actual Decanato.  

2) Renuncia del Coordinador de Carrera de Relaciones Laborales, Dr. Juan Raso: 
A la renuncia del Dr. Arce se le agrega la del Coordinador de Relaciones Laborales, referente docente de la misma lista y candidato que compitió con Uriarte en la elección de Decano. 

3) Nombramientos en violación de la Ordenanza de Estudios de Grado.  
Logradas las renuncias citadas se ha procedido a designar un nuevo Coordinador para la Licenciatura de Relaciones Laborales en violación flagrante a la Ordenanza de Estudios de Grado, especialmente en lo dispuesto en el artículo 21, como surge del Exp. 051140-00015815. 
La elección de la actual Coordinadora se realizó sin consultar a la comisión de la carrera de Relaciones Laborales. Luego de su designación todos los temas han sido derivados a ella sin pasar por la comisión cogobernada. Se viola así lo dispuesto por la Ordenanza de Estudios de Grado y se vulnera el Cogobierno Universitario.    

4) Persecuciones y amenazas a docentes que no apoyaron la elección del Doctor Uriarte: 
En consonancia con las renuncias provocadas que se relatan en punto 1 y 2, hemos concluido que se está evaluando el cese inmotivado del Dr. Hugo Barreto (Catedrático de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, y Consejero docente quien también integra la lista docente junto con Arce y Raso) en su cargo de Coordinador de Educación Permanente, cargo ganado por concurso cuya renovación está pendiente y su relección no ha sido ingresada por el Decano de Facultad de Derecho en el Orden del Día del Consejo. 

A esto se agrega que actualmente se le está privando desempeñar su tarea como Coordinador y Consejero, impidiéndole el ingreso de puntos y proyectos en el Orden del día del Consejo de Facultad. El Docente propuso e intento someter a consideración del Consejo los cursos de Educación Permanente correspondientes al presente año pero hace más de 15 días que el Decano no ingresa el punto para su tratamiento en el Orden del Día. Esto implica un gravísimo perjuicio para la Facultad, pues la oferta de cursos de la Universidad de la Republica es nula en comparación con las ofertas presentadas por otras instituciones privadas que ya han promocionado sus cursos.   

5) Conflicto con el Orden Estudiantil y falta de apertura al diálogo:  
En cuanto al Orden Estudiantil, los estudiantes de Relaciones Laborales que mayoritariamente apoyaron al Dr. Juan Raso para Decano de Facultad de Derecho, hoy son los más perjudicados en nuestra Casa de Estudios. En la actualidad sus condiciones de cursado han cambiado radicalmente y muchos de ellos ven en peligro la posibilidad de egresar en tiempo y forma de la carrera. Asimismo se han generado rumores de que existirían conversaciones para desligar a la carrera de la Facultad, cuando la misma ha nacido, crecido y se ha desarrollado en Facultad de Derecho y se encuentra fuertemente ligada a las otras carreras como ser Relaciones Internacionales y Abogacía, compartiendo materias y docentes entre otros puntos de conexión.  Todas estas especulaciones afectan el normal desempeño de la carrera y la estabilidad que la misma necesita. Exigimos que el Decano de Facultad de Derecho desmienta enfáticamente que han existido conversaciones en este sentido. Este tema jamás fue objeto de análisis de ningún ámbito de cogobierno y sin embargo las especulaciones cada día cobran más fuerza.  

6) Relacionamiento con la sociedad  
Entendemos que la carrera de Relaciones Laborales debe seguir estrechamente vinculada con las organizaciones sociales y en particular con el PIT-CNT. En el Decanato de la Esc. Bagdassarian la Facultad dictó cursos para sindicalistas y se encontraba trabajando en la posibilidad de reconocer el trabajo y la militancia sindical con créditos académicos vinculados a pasantías. Asimismo se estaba considerando la posibilidad de que luego de realizados dichos cursos los sindicalistas tuviesen la posibilidad de acceder al cursado de la Licenciatura de Relaciones Laborales. Este proyecto se ha abandonado por parte de las nuevas autoridades, por lo cual exigimos se restituya el trabajo iniciado creándose una comisión a tales efectos.     

7) Abuso de poder 
Se ha extendido el uso de las investigaciones administrativas o la amenaza de ellas como herramienta de “castigo” y persecución a quienes discrepan con la actual mayoría conformada por la agrupación CGU y el Dr. Uriarte. Si bien las investigaciones no son sanciones en sí mismas la utilización que se le ha dado en Derecho a las mismas, constituyen un claro abuso. En menos de 6 meses se han planteado o votado más de seis investigaciones todas sobre hechos vinculados a personas que no compartieron la elección del Decano inclusive a la ex Decana, Prof. Esc. Dora Bagdassarian. La utilización con dichos fines de una herramienta de administración como la que se enuncia constituye un desvío de poder, utilizando medios legítimos (investigación administrativa) para fines ilegítimos (intimidación).  

8) Falta de profesionalismo en la gestión: 
En la actualidad existe el riesgo de que los cursos de las carreras de Relaciones Laborales e Internacionales puedan seguir dictándose con normalidad y de que los estudiantes puedan contar con las condiciones necesarias para continuar su formación en nuestra Facultad. Frente a esta situación cientos de estudiantes de ambas carreras se han movilizado y reclamado en varias instancias.  

Existen materias que se superponen, materias opcionales en número insuficiente, supresión de turnos de cursado, y lo que es peor, la paralización de cientos de estudiantes del último año de la Licenciatura de Relaciones Laborales, evitando así la posibilidad de egreso de estos estudiantes por no contar con las condiciones necesarias para recibirse. 
Entendemos que la conducción de la Facultad de Derecho representada por el Decano se ha apartado de las ordenanzas universitarias así como de los principios que inspiran la normativa de las mismas. Todo esto con el fin de aumentar su influencia y la de sus aliados en base a sus intereses y en directo detrimento de las posiciones y personas que no compartieron su elección como Decano. 

Creemos necesario advertir de estas actuaciones a las autoridades universitarias, luego de haber intentado revertir durante más de seis meses la situación en la Facultad de Derecho. Hemos agotado las instancias internas, presentamos quejas ante el Decano, ante su equipo y ante el Consejo de nuestra Facultad, pero la situación no se ha revertido y ha empeorado, convirtiendo a la Facultad de Derecho en un lugar hostil para todos aquellos que no apoyamos la candidatura de quien hoy, tiene la obligación de representar a la misma.  
Agradeciendo su atención 

Saludan atentamente,    
Agustín Cedrés Secretario de Asuntos Universitarios CED-ASCEEP FEUU
Ana Paula Moreno Secretaria General CERRII- ASCEEP FEUU

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Sr. Rector de la Universidad de la República
Dr. Roberto Markarían

Motiva esta nota la necesidad de plantearle nuestra profunda preocupación, ante los cambios que se vienen procesando en la Facultad de Derecho, a raíz de la asunción de las nuevas autoridades.

Hemos tomado conocimiento, por intermedio del centro de estudiantes, de la adopción de medidas relativas a la gestión que afectan a las carreras de relaciones laborales y la de relaciones internacionales.
Concretamente en lo que tiene que ver con la carrera de relaciones laborales, nos preocupan los cambios planteados que afectan directamente a la importante relación construida entre la Academia y el Movimiento Sindical.

En particular, nos preocupan aquellos cambios que impiden la culminación exitosa de la carrera para cientos de estudiantes en una etapa avanzada de sus estudios con la importancia que le damos a la profesión para la promoción de relaciones laborales de cara al desarrollo integral de la nación.


FERNANDO PEREIRA

MARCELO ABDALA

Coordinadores
PIT-CNT
Motiva esta nota la necesidad de plantearle nuestra profunda preocupación, ante los cambios que se vienen procesando en la Facultad de Derecho, a raíz de la asunción de las nuevas autoridades.
Hemos tomado conocimiento, por intermedio del centro de estudiantes, de la adopción de medidas relativas a la gestión que afectan a las carreras de relaciones laborales y la de relaciones internacionales.
Concretamente en lo que tiene que ver con la carrera de relaciones laborales, nos preocupan los cambios planteados que afectan directamente a la importante relación construida entre la Academia y el Movimiento Sindical.
En particular, nos preocupan aquellos cambios que impiden la culminación exitosa de la carrera para cientos de estudiantes en una etapa avanzada de sus estudios con la importancia que le damos a la profesión para la promoción de relaciones laborales de cara al desarrollo integral de la nación.


FERNANDO PEREIRA MARCELO ABDALA

Coordinadores
PIT-CNT

Motiva esta nota la necesidad de plantearle nuestra profunda preocupación, ante los cambios que se vienen procesando en la Facultad de Derecho, a raíz de la asunción de las nuevas autoridades.
Hemos tomado conocimiento, por intermedio del centro de estudiantes, de la adopción de medidas relativas a la gestión que afectan a las carreras de relaciones laborales y la de relaciones internacionales.
Concretamente en lo que tiene que ver con la carrera de relaciones laborales, nos preocupan los cambios planteados que afectan directamente a la importante relación construida entre la Academia y el Movimiento Sindical.
En particular, nos preocupan aquellos cambios que impiden la culminación exitosa de la carrera para cientos de estudiantes en una etapa avanzada de sus estudios con la importancia que le damos a la profesión para la promoción de relaciones laborales de cara al desarrollo integral de la nación.


FERNANDO PEREIRA MARCELO ABDALA

Coordinadores
PIT-CNT
 



Cien años de la ley de limitación de la jornada en Uruguay: rescate de una nota periodistica

A los cien años de la adopción de la ley de limitación de la jornada en Uruguay - 17 de noviembre de 1915 -  conviene recordar que la norma que convoca este año a la celebración del inicio de la legislación laboral, sufrió una dura amenaza de supresión en las épocas de desregulación laboral, más precisamente durante el gobierno del Dr. Jorge Batlle en los primeros años del decenio del 2000.

El proyecto no derogaba la norma, sino que comenzaba enigmáticamente diciendo "Sin perjuicio de lo establecido en la ley 5350..." para luego flexibilizar totalmente el contenido.

En la época, publicamos en el diario La República de Montevideo una nota editorial que ahora reproducimos rescatándola del olvido, ya que resulta un testimonio elocuente de la época de aplicación de las concepciones neoliberales en el derecho laboral.

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EL DILEMA DE LA PRIMERA FRASE

 Hugo Barretto Ghione
 

Dicen quienes se ocupan y tienen como profesión la escritura, que lo mas importante y lo mas difícil en una obra literaria, es dar con la primera frase. Imagino que este dilema lo deben haber sufrido los autores del proyecto de ley de “distribución del tiempo de trabajo”, recientemente dado a conocer por el Sr. Ministro de Trabajo y Seguridad Social.

Hay que reconocer que la encrucijada era muy difícil. ¿ como comenzar un proyecto de ley que elimina la limitación diaria del tiempo de trabajo? La primera frase debería decir, con brutal  ferocidad,  “derógase la ley Nº 5.350, de 17 de noviembre de 1915”, una norma emblemática de nuestro derecho social, que permitió al Uruguay  adelantarse a la legislación de países como Alemania, Francia, Suecia, Bélgica, Argentina, Brasil, etc. El reconocimiento de este derecho fundamental de los trabajadores, motivo de  indisimulado orgullo del pequeño país,  fue también componente de primer orden del democratismo y la  sociedad amortiguadora, tan bien definida por  Real de Azúa.

Por eso el escriba del proyecto no se animó a decir que  derogaba la ley de 1915. Pero no obstante, debía cumplir el designio de modificar profundamente la secuencia de tiempo que las personas dedican a  trabajar en forma subordinada. Debía abrir la posibilidad de trabajar 10, 12, o más horas por dia, sin derogar la ley que lo prohíbe. Y entonces la  primera frase, la que desvela a todo escritor, la que desencadena la cadencia del texto (la cadencia es mas importante que la metáfora, decía Borges) tuvo en este caso un autor inspirado. En un verdadero hallazgo retórico, el proyecto que tira por la borda la limitación de la jornada establecida por la ley 5.350 comienza diciendo “Sin perjuicio de lo dispuesto en la ley Nº 5.350 de 17 de noviembre de 1915 y demás regímenes particulares establecidas legalmente, la jornada de trabajo podrá diagramarse en la semana...”.

“¡ Sin perjuicio de lo dispuesto!”.  Esa es la entonación, esa es la frase primera, imborrable y definitiva. Porque quien no recuerda “En un lugar de la Mancha...” o aquella otra “Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana de su inquieto sueño, se encontró en la cama, convertido en un insecto gigante” o, mas cercana,  “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

La frase primera del proyecto invita al legislador a participar de  un juego retórico – jurídico de rebuscada ambivalencia para decir, a la vez, que rigen los limites de la jornada de trabajo, pero que el empleador en un caso y el convenio colectivo en otro (cuando no el decreto),  podrán en ciclos semanales permitir el exceso en mas de 8 hs. de trabajo diario si no se superan en promedio las 48 ó 44 hs semanales. Los promedios de trabajo semanal podrán calcularse tomando  hasta un año como referencia.  Pero eso no es todo lo que “sin perjuicio” puede hacerse.

La flexibilidad sin fin

Un proyecto que acabara con la limitación diaria de trabajo, y llevara el cálculo a ciclos que pueden llegar hasta un año,  no podía dejar de trastocar el concepto de horas extras. En concreto, tratándose de ciclos de trabajo, recién podrá saberse si se trabajaron horas extras cuando al termino del ciclo se verifique si se excedió el promedio de  48 ó 44 horas semanales. Por tanto,  si el cálculo del promedio de trabajo semanal es anual, el trabajador percibirá el pago de su trabajo extraordinario al  cabo del año. Pero además,  a opción del empleador,  podrán pagarse sólo el 50% de ellas:  la otra mitad deberá compensarlas el trabajador con tiempo de descanso.

Pero como la flexibilidad laboral no tiene fin, el artículo 9º del proyecto permite que el Poder Ejecutivo, por decreto, pueda ampliar o limitar la ordenación y duración de la jornada de trabajo y los descansos, previa consulta a las organizaciones sindicales y empresariales. Aquí el juego retórico es mencionar la “consulta previa”, como  conjura ante  el riesgo de una desregulación del tiempo de trabajo por  decisión del  Poder Ejecutivo. Toda la ley es provisional, en tanto toda la ley podrá ser modificada por decreto. ¿ Esto se hará también “sin perjuicio” del artículo 54 de la Constitución que impone a la ley el reconocimiento de la limitación de la jornada?

En síntesis, el proyecto  elimina todo limite al tiempo diario de trabajo,  fija una retribución  de menor cuantía para las horas extras, e introduce un amplio margen de libertad para el empleador en la distribución del tiempo de trabajo semanal. Representa,  además,   un amplio cauce de incertidumbre para el trabajador en cuanto a la naturaleza de su horario, puesto que en algunos casos deberá aguardar un año para verificar si determinada labor fue cumplida en tiempo normal o en tiempo extraordinario de trabajo.

Todo esto “sin perjuicio”, claro está.

 

 

 

Discurso de Fernando del Paso en ocasion de la entrega de premio literario "José Emilio Pacheco" a la excelencia literaria

Marzo de 2015

Señoras y señores, querida familia, estimado Rafael Morcillo López, director de la FILEY, estimado Jurado del Premio José Emilio Pacheco a la Excelencia Literaria, distinguida profesora Sarah Poot-Herrera, distinguidos anfitriones meridenses, queridas Cristina Pacheco y Cristina Ruvalcaba, querido Rafael Tovar y de Teresa, querida Elena Poniatowska, queridos Vicente Quirarte y Elizabeth Corral:
“No amo a mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.”

Así dice uno de los poemas más hermosos y valientes que conozco, su autor es José Emilio Pacheco. En seguida el poeta agrega:
“Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente, puertos, bosques, desiertos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.”

En esta ocasión, en la que vengo aquí, a Mérida, a aceptar y recoger un premio literario que lleva tu nombre, José Emilio, quiero aprovecharla para decirte algunas cosas, a ti que fuiste mi amigo y mi colega durante tantos años y sobre todo que fuiste un gran poeta por mí admirado, mi querido vate.

Quiero decirte que yo también amé a tu manera a esa patria de los cuantos bosques y ríos y de la ciudad monstruosa que fue tu cuna y la mía.

Quiero decirte lo que tú ya sabes: que hoy también me duele hasta el alma que nuestra patria chica, nuestra patria suave, parece desmoronarse y volver a ser la patria mitotera, la patria revoltosa y salvaje de los libros de historia.

Quiero decirte que a los casi ochenta años de edad me da pena aprender los nombres de los pueblos mexicanos que nunca aprendí en la escuela y que hoy me sé solo cuando en ellos ocurre una tremenda injusticia; sólo cuando en ellos corre la sangre: Chenalhó, Ayotzinapa, Tlatlaya, Petaquillas…¡Qué pena, sí, qué vergüenza que sólo aprendamos su nombre cuando pasan a nuestra historia como pueblos bañados por la tragedia!

¡Qué pena también, que aprendamos cuando estamos viejos que los rarámuris o los triques mazatecas, son los nombres de pueblos mexicanos que nunca nos habían contado, y que sólo conocimos por la vez primera cuando fueron víctimas de un abuso o de un despojo por parte de compañías extranjeras o por parte de nuestras propias autoridades!

Parece mentira, José Emilio, que hayan pasado tantos años y todavía no hemos aprendido a no mancillar ese fulgor abstracto que alimentaba nuestra pasión por la patria.

¡Qué pena, sí, qué vergüenza!

Querido José Emilio: no me preguntes cómo pasa el tiempo; hace poco más de un año que te fuiste y no tuve oportunidad de hablar contigo de tantas cosas como hubiera querido. He sido un mal lector de tu obra y me arrepiento. Pero ahora estoy dispuesto a llenar este vacío con el recuerdo de tus palabras, de tu presencia y de tu lucidez. Nunca como hoy día me pregunto qué hicimos, José Emilio, de nuestra patria, a qué horas y cuándo se nos escapó de las manos esa patria dulce que tanto trabajo les costó a otros construir y sostener. ¡Ay, José Emilio! Sí, dime cuándo empezamos a olvidar que la patria no es una posesión de unos cuantos, que la patria pertenece a todos sus hijos por igual, no sólo a aquellos que la cantamos y que estamos muy orgullosos de hacerlo: también a aquellos que la sufren en silencio.

Tú mismo lo dijiste: los pobres, tarde o temprano ellos, en masa, heredarán la tierra. Tú nos invitaste a admirar su paciencia. Pero… ¿hasta cuándo, José Emilio, hasta cuándo? Ese día no parece llegar nunca: el Apocalipsis, como tú dices, todavía tiene que dar paso a varios comerciales y el centauro y el unicornio no han resucitado aún.

Cuando me enteré que había sido honrado con el premio que lleva tu nombre, José Emilio, una andanada de recuerdos se me vino encima. Éramos muy jóvenes y teníamos toda la vida por delante y toda la patria también… ¿Pero qué patria dime, la de nuestros padres, la de nuestros abuelos o la sola patria nuestra?

Éramos jóvenes, sí, y teníamos una enorme responsabilidad que cumplir: la de cuidar el patrimonio que habíamos heredado y cuya integridad se ha visto amenazada tantas veces. Dime, José Emilio: ¿cumplimos? Hoy que el país sufre de tanta corrupción y crimen, ¿basta con la denuncia pasiva? ¿basta con contar y cantar los hechos para hacer triunfar la justicia? ¿Es ético aceptar premios por nuestra obra y limitarnos a agradecerlos en público, como lo hago en estos momentos? No lo sé. Pero vale la pena plantear si nuestra posición sirve para algo.

“Algo se está quebrando en todas partes”, decías en uno de tus poemas. Algo, sí, mi corazón ante todo lo que sucede a nuestro alrededor, y se quiebran mis palabras, ¡Ay, José Emilio yo no sé para qué me meto en estos bretes, si bastaría acudir aquí y aceptar el premio! Pero no puedo quedarme callado ante tantas cosas que se nos han quebrado. ¿Qué se hizo del México post-68? Qué proyecto de país tenemos ahora… ¿Qué proyecto tienen quienes dicen gobernarlo? Me permito citarte una vez más, “conozco tu país —decía el gringo— pasé una noche en Tijuana / éstas son las palabras que me sé de tu idioma: / puta, ladrón, auxilio, me robaron”. ¿En qué se diferencian estas palabras de “político, autoridad, socorro, me extorsionaron”?

¡Ay, José Emilio!: ¿Qué hemos hecho de nuestra patria impecable y diamantina? Insisto, José Emilio: no me preguntes cómo pasa el tiempo. Lo que te puedo y quiero decir ahora es que estoy viejo y enfermo, pero no he perdido la lucidez: sé quién soy, quién fuiste y sé lo que estoy haciendo y lo que estoy diciendo. Lo único que no sé es en qué país estoy viviendo. Pero conozco el olor de la corrupción; dime José Emilio: ¿A qué horas, cuándo, permitimos que México se corrompiera hasta los huesos? ¿A qué hora nuestro país se deshizo en nuestras manos para ser víctima del crimen organizado, el narcotráfico y la violencia?

¡Ay, José Emilio! ¿De qué nos sirve recoger aquí y allá premios y reconocimientos mientras nuestro país se desprestigia ante los ojos del mundo… mientras México se mexicaniza para estar de acuerdo con sus películas y las más negras de sus leyendas?

¡Ay, José Emilio! ¿Qué vamos a hacer, qué se puede hacer con veinte y tres mil desaparecidos en unos cuántos años? ¿O son veinte y tres mil cuarenta y dos? ¿Y cómo sabemos quienes son culpables? ¿O vamos a fabricar culpables por medio de la tortura, como es nuestra costumbre?

¡Ay, José Emilio! No sé qué más decirte. No sabes qué triste estoy. Acepto el premio que tiene tu nombre, porque sé que se me da de buena fe, no sin antes subrayar que lo más importante en la vida no es recibir galardones —aunque se merezcan— sino denunciar las injusticias que nos rodean.

Te hablo José Emilio, desde luego en español, la lengua que nos fue impuesta a sangre y fuego por los conquistadores, y que ahora es tan tuya y mía, como lo es de cualquier habitante de España misma, pero creo que también es una vergüenza que tengamos que vivir muchos años para enterarnos de la existencia de más de sesenta lenguas en nuestro territorio, por ejemplo el wixárica o kickapoo, cada vez que el grupo indígena que habla una de esas lenguas, sea víctima de un despojo, de un ultraje a la sacralidad de su territorio, o cuando el río o los ríos que lo sustentan se vean contaminados por una empresa minera o por la irresponsabilidad de las autoridades, o por la fracturación salvaje en busca de petróleo o gas shale que amenaza con consumir millones de litros de sus reservas acuáticas.

No me queda José Emilio sino despedirme y para ello utilizaré la segunda lengua que se habla en esta hermosa ciudad anfitriona de Mérida: el maya.

Gracias, José Emilio y gracias a todos ustedes, espero que nos encontremos una vez más cuando nuestro país sea de nuevo nuestro.

Y por si acaso mis palabras no hayan sido suficientemente explosivas, termino con una auténtica bomba: “En la esquina de un estanque / había un sapo / lo quise agarrar / pero se me escapó”.

Gracias.